Nuestra Historia

MAGIC OWY

Simplemente Magia ......


Tras 10 años sorprendiendo y arrancando sonrisas por doquier, Owy sueña, como todo mago, con ir más allá y crear grandes ilusiones

Hace algo más de diez años, a Jesús Miguel, más conocido como Magic Owy, se le quedó "cara de bobo" cuando le enseñaron un truco de cartas. 

Comenzó por los básicos: juegos de cartas, de dados, chistes... Hoy maneja hasta palomas, sombras chinescas y espectáculos para todos los públicos. "Era muy tímido y ahora hablo mucho. Me enseñaron un juego de cartas y fue lo que dio inicio a todo", recuerda el mago. Lo que más le gusta de la magia es "la cara de bobo que se te queda", ríe. En realidad, explica, es "la cara de niño que pones cuando algo te sorprende siendo adulto y la cara de adulto que se les queda a los niños, cada sonrisa que consigo sacar lo hace especial y único".

Su vida transcurre entre maletas, trajes, cartas y palomas. "En Astorga no se mueve mucho el mundo de la magia, por lo que viajo mucho, sobre todo a Galicia, Asturias y la comunidad", explica. Participa anualmente en el Encuentro Nacional de Magos Infantiles . Gracias a su magia, consiguió ganarse una cama en un albergue haciendo el Camino de Santiago recientemente. "Fue un reto personal y me resultó mágico, es otra historia".

Mucha constancia

Sin embargo, para un truco que dura apenas unos segundos, Owy ha tenido que practicarlo durante semanas. "Le dedico a la magia todas las horas del día. Cuando estoy sentado practico gestos, posturas y cómo mantener ágiles mis manos", relata. "Me gusta darle vueltas a cualquier detalle, siempre hay que estar ensayando para mejorar".

Destaca la constancia por encima de todas las cosas, "la paciencia hay que tenerla con ciertos tipos de público, pero para la magia es todo cuestión de constancia".

Aprendizaje continuo

Owy es un mago autodidacta, los libros son sus mejores aliados. "Tengo libros en casa de hace muchos años que los utilizo para crear las bases de nuevos trucos, son pequeñas cosas que sacas de unos y otros para lograr algo propio".

Los trucos son muchas horas de ensayos, de errores y sí, de apuntes en su pizarra, "cada vez que descubro algo tengo que anotarlo todo minuciosamente, luego, si añades música, tienes que estar pendiente de cada segundo que pasa para que todo siga el ritmo, son muchas horas". cada espectáculo al que acude le sirve de inspiración, "un concierto, una comedia, me apunto detalles para interactuar con el público, porque nunca debes reírte del público sino con él".

2019 ya son 10 de magia

A lo largo de su vida como profesional los trucos se han ido complicando. Sin embargo, y sonríe porque le encanta contarlo, al tiempo que afirma que su mejor truco es su hijo Luca, "la familia es la mejor magia, cuando llego a casa se me quitan todos los dolores y todos los trucos me salen bien". No hay escenario lo bastante pequeño para Owy. "Últimamente estoy inmerso en la creación de micromagia, magia que puedes hacer en espacios cerrados para un público reducido, pequeños detalles graciosos y mágicos que resultan diferentes a la vida cotidiana".

 "La magia es un sueño que se ve con los ojos abiertos y está en todas partes y en cada momento".